Niacinamida: un ingrediente milagroso para tu piel

Niacinamida en cosmética

¿Tienes tantos productos de belleza que ya no te caben más en el tocador? Prueba a simplificar tu rutina diaria y dale una oportunidad a este gran aliado: la niacinamida. ¿Por qué? Porque probablemente no encuentres en cosmética un ingrediente que logre mejores resultados. Sin duda, todo aquel que quiera cuidar bien de su piel debería conocer la niacinamida. ¡Te revelamos por qué nos emocionamos tanto con ella!

¿Qué es la niacinamida?

La niacinamida es una vitamina del grupo de vitaminas B, concretamente de la vitamina B3. Se encuentra de forma natural en nuestro cuerpo y la necesitamos para que todos los procesos corporales, desde los digestivos hasta los nerviosos, funcionen correctamente.

Nosotros mismos podemos complementar la vitamina B en nuestro cuerpo de una forma muy sencilla: una dieta variada. Si buscas alimentos con vitamina B3, entonces opta por el hígado, las legumbres o, por ejemplo, la carne de ave.

La niacinamida en cosmética

Una vez que incluyas la niacinamida en tu rutina de cuidado facial, estamos seguros de que llegará para quedarse. Pero, al escoger, no olvides prestar atención a la composición y a la combinación adecuada de otras sustancias activas. Si eliges el cuidado facial correcto, no puedes esperar nada más que resultados maravillosos. Entonces, ¿de qué puede presumir la cosmética con niacinamida?

Tiene efectos antiinflamatorios

¡Descubre un estupendo aliado en la lucha contra el acné! Te ayuda a reducir los granitos ya presentes en la piel y, al mismo tiempo, previene la aparición de otros indeseables invitados. También cierra los poros dilatados y reduce la producción de sebo cutáneo.

Si quieres aliviar tu piel del acné y otros problemas relacionados con él, prueba el tratamiento La Roche-Posay Effaclar Duo (+). El ácido salicílico potencia los efectos antiacné de la niacinamida, el procerad ayuda a reducir las manchas de pigmentación que deja el acné y el agua termal refresca maravillosamente la piel.

¿Quieres tener bajo control las imperfecciones, pero tienes una piel muy grasa? Entonces prueba el sérum con niacinamida Revolution Skincare 10% Niacinamide + 1% Zinc. Disminuye estupendamente la producción de sebo cutáneo, reduce el acné y los poros dilatados y, gracias a su contenido en zinc, no causa irritación en absoluto.

Impide que la piel se reseque

La niacinamida no solo puede con la piel grasa, sino que también se encarga de los tipos de piel seca o mixta, pues aumenta el nivel de colágeno, ceramidas y ácidos grasos. De esta forma, te protege mejor de los efectos de los radicales libres.

Recuerda que incluso la piel grasa puede resecarse y necesita una buena hidratación. Para hidratar de forma realmente minuciosa, opta por el sérum hidratante Revolution Skincare Niacinamide 15%, que te ayudará con todo lo que promete la niacinamida. Además, propanediol potencia los efectos hidratantes.

Combate las arrugas

Sea cual sea el problema al que te enfrentas, al aplicar niacinamida en la piel, ayudarás también a prevenir la aparición de las arrugas. Debido a que aumenta la producción de colágeno en el cuerpo, se encarga fácilmente de las arrugas y mantiene la piel firme durante más tiempo. ¡Intenta decir ahora que la niacinamida no se trata del mejor ingrediente!

Unifica el tono de piel

Por si todo lo anterior fuera poco, otra excelente propiedad de la niacinamida es que logra suprimir la acumulación de melanina en la piel. Por tanto, previene la hiperpigmentación y te ayuda a aclarar las manchas de pigmentación ya existentes. En pocas palabras, sirve para unificar el tono de piel en general.

Así que si lo que más te interesa es unificar tu tono de piel, ponte en manos de la crema con niacinamida Collistar Pure Actives Anti-Dark Spot Concentrate Glycolic Acid + Niacinamide, que la iluminará de maravilla gracias a la combinación de niacinamida y ácido glicólico.

Sin duda, tu piel debería conocer los efectos de un ingrediente como la niacinamida y, cuanto antes, mejor. ¡No lo dudes ni un segundo más!

Autora: Laura García