








Descripción Lancôme Absolue Longevity MD Reset The Cream
| Tipo de piel | arrugas y piel madura |
| Efectos | Antiedad, fortalecimiento, Contra el envejecimiento de la piel |
| Protección solar | sin SPF |
| Cuándo usar | Día y noche |
| Zona de uso | rostro |
Reinicio de los signos visibles del envejecimiento en pieles maduras
La crema rejuvenecedora Lancôme Absolue Longevity MD Reset The Cream está diseñada para pieles más maduras (55+), cuando aparecen los signos visibles del envejecimiento. Su textura ultrafina con un característico tono amarillo se absorbe rápidamente al contacto con la piel, dejándola nutrida. Su fórmula con el principio activo Mitopure® y el exclusivo complejo Reset actúa sobre los signos visibles de la edad biológica de la piel, como la firmeza, la elasticidad, la luminosidad, las líneas de expresión o la suavidad. De este modo, deja la piel sin sensación de pesadez, aportando una sensación de revitalización duradera.
Propiedades:
- actúa sobre los signos visibles del envejecimiento en pieles maduras (55+)
- ayuda a fortalecer la barrera cutánea y a regenerar las células superficiales de la piel
- favorece un aspecto de la piel más firme, elástico y liso
- deja la piel nutrida, revitalizada, más fresca y radiante
- tiene una textura ligera que se absorbe rápidamente con la piel sin sensación de pesadez
Composición:
- complejo Reset (Senevisium, ramnosa, niacinamida, Rose Pro-Xylan y taurina) – ayuda a reiniciar los signos específicos visibles según la edad biológica
- principio activo Mitopure® – una forma de Urolitina-A de alta pureza, un componente postbiótico reconocido en el ámbito de la longevidad
- principio activo Senevisium – favorece la capacidad natural de la piel para mantener un aspecto juvenil
- vitamina B3 – ayuda a mejorar la capacidad de la piel para retener la hidratación y a alisar la textura de su superficie
Modo de uso:
Aplica una pequeña cantidad de la crema Absolue Longevity MD Reset The Cream en las palmas de las manos y extiéndela suavemente sobre el rostro, el cuello y el escote. Continúa con movimientos suaves con la palma de las manos desde el escote hacia el cuello y el rostro. Con una presión media, masajea el pecho, el cuello y las mejillas, primero en un lado y después en el otro.
Con los dedos índice y corazón, realiza movimientos más firmes a lo largo de la mandíbula y sobre los pómulos para favorecer unos contornos visiblemente más definidos. Después, presiona suavemente la zona sobre las cejas entre el pulgar y el índice, y masajea la frente con movimientos circulares lentos. Para terminar, desliza lentamente las palmas de las manos desde la frente hasta el escote para favorecer la absorción del producto.


