Las lámparas catalíticas son piezas de diseño elegantes que purifican el aire y perfuman el hogar de maravilla. Funcionan mediante el principio de combustión catalítica, así que pueden funcionar también sin llama. Su mecanismo se basa en un recipiente con una recarga a base de alcohol, una piedra catalítica y una mecha de algodón.
Las lámparas catalíticas surgieron en Francia a finales del siglo XIX con el objetivo de limpiar el aire de los hospitales de bacterias y malos olores, porque en aquella época no existían los purificadores de aire tal y como los conocemos ahora. Fueron inventadas por el farmacéutico Maurice Berger, quien sentó las bases para la empresa Maison Berger Paris, cuyas lámparas siguen siendo las más populares hasta hoy día.
Ya en el siglo XX, se incorporaron esencias aromáticas y frascos con diseños exclusivos, transformando las lámparas catalíticas en un elemento clave de decoración y aromaterapia. Hoy en día, son imprescindibles para crear ambientes acogedores tanto en el hogar como en oficinas y centros de bienestar.
La reacción catalítica es un proceso químico acelerado por un catalizador (en este caso, la llamada piedra catalítica, que forma parte del quemador). La piedra permanece al rojo vivo incluso después de que se apague la llama, activando así la oxidación catalítica, que elimina las impurezas y los microorganismos. Según el aire va circulando de forma natural por el espacio, la oxidación catalítica lo va limpiando gradualmente.
Hoy en día, la lámpara de Berger es un complemento muy popular en el hogar y en los espacios públicos, porque:
De momento, no disponemos de estudios científicos detallados sobre los beneficios de las lámparas en el hogar. Pero existen pruebas realizadas por la marca Ashleigh & Burwood que dan pistas sobre su eficacia para combatir determinados microorganismos en laboratorios:
| Microorganismos | Descripción | Eliminación en 30 minutos |
| Staphylococcus aureus (S. aureus) | Bacteria cutánea común; algunas cepas puede provocar infecciones en la piel y las heridas | 99 % |
| Bacteria Escherichia coli (E. coli) | Bacteria presente habitualmente en el intestino; algunas cepas puede provocar infecciones y diarreas | 99 % |
| Enterobacter aerogenes (E. aerogenes) | Bacteria presente en el ambiente y en el intestino; puede provocar infecciones en personas inmunodeprimidas | 99 % |
| Ácaros (D. farinae) | Ácaros del polvo; fuente frecuente de alergias | 99 % |
| Stachybotrys chartarum (S. chartarum) | Moho negro tóxico que puede formarse en los ambientes húmedos | 96 % |
| Humo del tabaco – partículas | Partículas sólidas microscópicas que se producen al quemar tabaco | 99,9 % |
Para elegir la lámpara catalítica perfecta para ti, ten en cuenta los siguientes criterios:
Las recargas para lámparas catalíticas ofrecen un montón de opciones.
La opción ideal si buscas purificar el aire sin añadir fragancia a la estancia. Es la solución perfecta para personas sensibles a las fragancias.
Elige tu fragancia favorita según tu estado de ánimo o el tipo de estancia. Por ejemplo, para desconectar, apuesta por la lavanda, la vainilla o el jazmín; mientras que para estimular el cuerpo y la mente, nada mejor que los cítricos, la menta o el eucalipto. Por su parte, las notas amaderadas y especiadas son perfectas para envolver tu hogar en un ambiente cálido y acogedor.
Nuestro consejo: Si eres sensible a las fragancias, evita los perfumes pesados y elige mejor un suave aroma a flores o cítricos.
Las lámparas catalíticas puede tener varios efectos no deseados si no se utilizan bien.
Su funcionamiento es muy sencillo:
Basta con colocar la tapa de metal sobre la piedra catalítica. Al hacerlo, cortarás el suministro de oxígeno y la reacción se detendrá.
¡Perfuma y limpia tu hogar con una lámpara catalítica! Echa un vistazo al catálogo de Notino y elige la ideal para ti. Un lote de lámpara catalítica con recarga puede ser también un regalo fantástico.


