



Descripción EISENBERG Tentation
Notas de cabeza Las notas de cabeza se perciben en los primeros minutos, inmediatamente después de la aplicación del perfume. Aportan la primera impresión del aroma, habitualmente son muy intensas, pero duran poco. | ciprés, pimienta rosada, grosella negra, bergamota |
Notas de corazón Las notas de corazón empiezan a percibirse después de las notas de salida, o sea, las llamadas notas de cabeza. Por lo general, duran 2-3 horas. | notas marinas, rosa, violeta, jazmín |
Notas de fondo La notas de fondo representan la última y la más duradera fase del perfume. Son las notas que va desprendiendo el perfume antes de desaparecer, normalmente son unas 4 horas, pero pueden durar incluso todo el día. | madera de sándalo, pachuli, vainilla, haba tonka, almizcle blanco |
| Tipo de fragancia | florales, chypre |
| Concentración de ingredientes aromáticos | eau de parfum |
Acepta la llamada de la irresistible seducción y sucumbe a la tentación que te ofrece el eau de parfum para mujer Eisenberg Tentation. Déjate llevar por la fuerte combinación de sus notas florales con vainilla y sándalo.
- seductora fragancia aromática floral-amaderada
- para todas las mujeres a las que les gusta sucumbir a la tentación
- lanzada por primera vez en el año 2010
Composición de la fragancia:
En las notas de salida de la fragancia Eisenberg Tentation, la pureza de las notas frescas de bergamota en combinación con las chispeantes grosellas negras, la pimienta rosa y el ciprés revela su intención y, poco a poco, inicia su juego de seducción al que nadie se podrá resistir. El embriagador jazmín domina las puras y encantadoras notas de corazón. Gracias a su fragancia única, dulce e hipnótica, es un símbolo de verdadera sensualidad y feminidad. Todo está complementado por la esencia floral de las violetas y las rosas, acompañada por acordes marinos, que te invitarán a emprender el camino hacia el deseo. En las mismas notas de fondo resulta atractiva la dulce armonía de la vainilla, haba tonka y madera de sándalo, que acaba suavizada por el aterciopelado almizcle blanco y con el toque terroso del pachuli, ligeramente especiado.


