







Descripción Lancôme Absolue Longevity MD Intercept Cream
| Tipo de piel | arrugas y piel madura |
| Efectos | Antiedad, Iluminador, fortalecimiento, Contra el envejecimiento de la piel |
| Protección solar | sin SPF |
| Cuándo usar | Día y noche |
| Zona de uso | rostro |
Cuidado específico para combatir los signos visibles del envejecimiento biológico
La edad biológica de la piel puede manifestarse en su elasticidad, firmeza, suavidad y luminosidad. La crema rejuvenecedora Lancôme Absolue Longevity MD Intercept The Cream está diseñada para pieles de entre 35 y 55 años, cuando empiezan a aparecer los primeros signos visibles del envejecimiento. Su textura aterciopelada, de característico tono amarillo, se absorbe rápidamente con la piel sin dejar sensación de pesadez, mientras que su fórmula enriquecida con Mitopure® y el complejo Intercept ayuda a que la piel luzca más elástica, firme y radiante.
Propiedades:
- actúa sobre los signos visibles del envejecimiento en pieles de entre 35 y 55 años
- ayuda a mejorar la firmeza y la elasticidad de la piel
- con un uso regular, ayuda a reducir la apariencia de las arrugas de la frente y los surcos nasogenianos
- estimula la regeneración de las células de la superficie de la piel
- deja la piel más nutrida, elástica, suave y radiante
- tiene una textura sedosa y ligera que se absorbe rápidamente
Composición:
- complejo Intercept (LHA, Matrixyl, niacinamida, Rose Pro-Xylane y taurina) – actúa sobre los problemas específicos de la piel según su edad biológica
- Mitopure® – una forma de Urolitina-A de alta pureza, un componente postbiótico reconocido en el ámbito de la longevidad
- complejo de péptidos Matrixyl® – ayuda a reducir la visibilidad de las arrugas
- sustancia LHA – favorece la renovación de las células superficiales de la piel y atenúa las líneas de expresión
Modo de uso:
Aplica la crema Absolue Longevity MD Intercept The Cream como el segundo paso de tu rutina, después de aplicar el sérum Intercept The Serum. Extiéndela suavemente sobre el rostro, el cuello y el escote con movimientos suaves con las palmas de las manos. Con los nudillos de los dedos, masajea la zona del pecho y el cuello para favorecer un aspecto de la piel más liso y unos contornos visiblemente más firmes.
Con las yemas de los dedos, alisa la zona de la barbilla y los surcos nasogenianos con movimientos ascendentes y descendentes. Después, presiona suavemente la zona sobre las cejas entre el pulgar y el índice, y masajea la frente con movimientos circulares lentos. Para terminar, desliza lentamente las palmas de las manos desde la frente hasta el pecho para favorecer la absorción del producto.


