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Loewe: conjunción de lujo, tradición y sencillez

Muchos desconocen que Loewe es una marca española. El germen de la firma se establece en el año 1846, en un taller de cuero situado en la céntrica calle Lobo de Madrid, actual calle Echegaray. En 1872 el artesano Enrique Loewe Roessberg, de origen alemán, se asoció con el taller creando una de las marcas más reputadas del panorama empresarial español.

Poco a poco la marca fue desarrollándose y ganando importancia, hasta el punto de que en 1905 el rey Alfonso XIII nombró a Loewe como proveedor de la Casa Real española, un espaldarazo para la compañía que, además, sirve para remarcar los valores de la empresa madrileña: Loewe es una firma de moda de lujo, exclusiva y seria, que crea productos de gran perfección y cuidado, con un toque artesanal. Si existe una palabra que pueda definir lo que significa Loewe, esa palabra es tradición.

En 1996, coincidiendo con el 150 aniversario de la marca, Loewe pasa a formar parte del conglomerado francés de empresas de lujo LVMH (Louis Vuitton Moët Hennessy), siendo toda una referencia en los mercados español, chino y mexicano.

Perfume Loewe mujer

Ninguna firma que se precie puede permitirse el lujo de renunciar a la perfumería de mujer. Tampoco lo hace Loewe, que es consciente del gusto de las mujeres por los buenos olores. Como es costumbre en la compañía, todos sus productos han sido diseñados con sumo cuidado, sirviéndose de la lujosa sencillez de la que siempre ha hecho gala esta prestigiosa marca. La demostración más clara de esto la encontramos en el diseño de los frascos que contienen sus perfumes, con formas curvas, redondeas y sinuosas que recuerdan y potencian la feminidad por encima de todas las cosas. Y todo sin caer en los excesos, en un barroquismo artificial. Porque los perfumes de Loewe, con poco, dicen mucho.

La perfumería femenina de Loewe cubre un amplio espectro de fragancias. Sus olores tienen personalidad propia y casan a la perfección con cada tipo de mujer. De esta forma es fácil identificarse con una fragancia y acabar convirtiéndola en una extensión de una misma.

Aura Loewe

La firma española tiene joyas como Aura Loewe, una fragancia expansiva y magnética, para aquellas mujeres que se abren al mundo y gozan del don de gentes, gracias a una mezcla de pimienta rosa, sándalo y rosa de Otto.

Aire de Loewe

Aire de Loewe es un perfume etéreo, ligero, en todas sus variantes. Tanto Aire de Loewe Allegro, como Aire de Loewe Atardecer, son fragancias florales amaderadas que resultan ser la opción perfecta para las mujeres que no se atan a nada.

Solo Loewe

La mujer de Solo Loewe Ella es una mujer cosmopolita, activa, valiente, fuerte y poderosa, que no titubea ante las adversidades y que está dispuesta a comerse el mundo. Su propio frasco ya denota distinción y vanguardismo. Lo mismo sucede con su cautivadora fragancia.

Quizás Loewe

La sensualidad y la feminidad más acentuada tiene una cita con el perfume Quizás Loewe, ideal para las noches más seductoras y cautivadoras. Un olor irresistible que queda impregnado para siempre en el recuerdo, como una noche de primavera. Mucha parte de culpa tiene su toque a jazmín combinado con el poder cítrico del limón.

Agua de Loewe

Con Agua de Loewe la compañía introduce una innovación, ya que se trata de un perfume unisex, perfecto para los días cálidos al aire libre en virtud de sus notas cítricas tan refrescantes.

Perfume Loewe hombre

El buen gusto de la firma española Loewe no se limita únicamente a sus creaciones de moda y accesorios, como los bolsos de marroquinería, auténtica especialidad de la casa, puesto que comenzó siendo, hace cerca de dos siglos, un taller artesano del cuero.

Loewe ha extendido sus productos de primerísima calidad al mundo de la perfumería y, por supuesto, también se ha centrado en lo que pueda ofrecer a los hombres. Porque ser un hombre masculino no significa que haya que olvidarse del cuidado personal y de la imagen. Al contrario, Loewe apuesta por hombres de aspecto impoluto y, para conseguir una presencia intachable, es necesario oler bien.

La línea de perfumería masculina de Loewe es una continuación del buen gusto que muestra la compañía en cada una de sus creaciones. La perfección que se exige en cada prenda, en cada complemento de la firma, es extensible a sus perfumes. Y todo ello sin tener que renunciar a la sencillez de sus fragancias. Sencillez que se ha extendido al diseño de los frascos, de líneas rectas y sin complicaciones, y al diseño de los estuches, en los que destacan las imágenes en blanco y negro del artista finlandés Arno Rafael Minkkinen, que son una continuación de la pulcritud y del refinamiento habitual de la marca española.

Loewe Pour Homme

La primera fragancia que lanzó la compañía al mercado fue L de Loewe, un perfume que vio la luz en 1972. Un año más tarde se produjo el lanzamiento de Loewe Pour Homme, una fragancia fougère de una tremenda versatilidad, que no deja indiferente a nadie, perfecta para cualquier momento del día y para cualquier ocasión. Ambos perfumes se convirtieron muy pronto en verdaderos éxitos de ventas, una condición que han mantenido hasta nuestros días.

Esencia de Loewe

Otro de los perfumes que mejor ha funcionado para esta lujosa casa ha sido Esencia de Loewe, que también funciona a la perfección en cualquier tipo de situaciones.

Solo Loewe Hombre

La colección Solo Loewe Hombre tiene muchísimos seguidores, algo lógico teniendo en cuenta lo bien que encajan con cualquier acto social. ¿Por qué? Porque Solo Loewe combina a la perfección el toque serio con un aire de informalidad.

Otros perfumes redondos de la firma son Loewe 7 o Loewe 001, de fragancias maduras, propias de hombres muy varoniles, que no se andan con rodeos, fuertes y decididos. Loewe 7 se valió en su día del torero Cayetano Rivera para publicitar el producto, todo un acierto, ya que, a la figura de los toreros, con su gallardía y fuerte presencia, se le atribuyen los mismos valores que se asocian a esta fragancia.

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