¡Elimina el mal aliento de forma definitiva! Te contamos cuáles son las causas más frecuentes de este problema y cómo solucionarlo para que no arruine tu vida social. Muchas veces, lograr un aliento fresco es más fácil de lo que crees.
¿Cuál es la causa del mal aliento?
Cebolla, ajo, especias, café, alcohol, tabaco... todos sabemos que estos productos pueden causar mal aliento ocasional. Pero si hablamos del mal aliento permanente (halitosis), que no desaparece al lavarse los dientes, puede que haya otras causas menos evidentes.
Las más frecuentes suelen ser:
- una limpieza deficiente de dientes, lengua y espacios interdentales
- caries o sarro e inflamación de las encías
- un desequilibrio en la flora microbiana bucal
- sequedad bucal como consecuencia de la escasa producción de saliva (xerostomía) y una ingesta de líquidos insuficiente
- el ayuno y las dietas drásticas con bajo aporte de sacáridos
- el uso de algunos medicamentos (p. ej.: para la alergia, la hipertensión o la depresión)
- diversas enfermedades y problemas de salud: diabetes, infecciones respiratorias, funcionamiento deficiente del hígado y los riñones, úlceras estomacales y reflujos ácidos
¿Cómo librarse del mal aliento?
Eliminando la causa, casi siempre, con una minuciosa higiene bucal.En el 90 % de los casos, el origen del mal aliento se encuentra en la cavidad bucal. El primer paso es acudir al dentista, quien comprobará si la causa del mal aliento es una caries, la inflamación de las encías u otro problema en la boca. Y el siguiente paso es realizar una profilaxis dental, en la que te eliminarán de la boca la placa dental y el sarro, además de aconsejarte cómo cepillarte los dientes correctamente y qué cepillos interdentales debes usar. Sin embargo, para eliminar el mal aliento hay muchas cosas que puedes hacer tú mismo desde ya.
¿Cuáles son?
1. Elimina los malos olores de los espacios interdentales
Seguro que ya has oído lo necesario que es cepillarse los dientes al menos 2 veces al día y seguro que lo cumples a rajatabla. Sin embargo, ¿te limpias igual de bien los espacios interdentales? En ellos se acumulan restos de comida y bacterias que, al descomponerse, causan olores desagradables. Límpiate los espacios interdentales una vez al día. Para esta tarea lo mejor es:
- Cepillos interdentales: gracias a sus diminutas cerdas, atrapan hasta la suciedad más pequeña. Los hay de varios tamaños para adaptarse a todos los espacios interdentales.
- Hilo dental: es perfecto para limpiar los espacios más estrechos entre los dientes, aquellos en los que ni siquiera caben los cepillos interdentales más finos.
- Irrigador bucal: elimina con precisión toda la suciedad mediante un chorro de agua sin dañar la superficie de los dientes ni las encías. Además es ideal para la limpieza de aparatos dentales, implantes y coronas.
Nuestro consejo: cambia el cepillo interdental una vez a la semana, aproximadamente. Por otro lado, cambia el cepillo de dientes clásico cada tres meses para reducir el riesgo de proliferación de bacterias.
2. Elimina la placa bacteriana de la lengua
Las cavidades del dorso de la lengua son un lugar perfecto para que se acumulen células muertas y proliferen las bacterias. No dejes que las bacterias ganen la batalla y acaba con la placa bacteriana con los raspadores linguales. Basta con un par de pasadas desde el fondo de la boca hacia afuera para que la lengua quede como nueva. También puedes usar el cepillo de dientes, pero pasándolo muy suavemente por la lengua y aclarándolo bien al terminar con abundante agua.
Nuestro consejo: si no te gusta cepillarte los dientes y sueles descuidar esta tarea, cómprate un cepillo de dientes eléctrico. ¡Algunos hasta tienen un accesorio para limpiarse la lengua!
3. Refresca tu aliento en cualquier momento y lugar
Después de comer, en el trabajo o antes de una cita importante, mantén siempre un aliento fresco. No te olvides de llevar encimachicles y caramelos, enjuague bucal y spray. No solo porque tienen una fragancia fresca, sino porque a menudo contienen ingredientes antimicrobianos que eliminan la causa del mal aliento. El enjuague bucal es el último paso de la higiene dental, que también puedes usar después de ciertas comidas condimentadas. A su vez, el spray contra el mal aliento viene bien para refrescarte la boca en cualquier momento del día. Basta con un par de pulverizaciones, por ejemplo, cuando vas en el metro o autobús.
Nuestro consejo: prueba también las cápsulas y los comprimidos contra el mal aliento, que neutralizan el mal olor originado en el estómago.
4. Incluye en tu dieta estos alimentos y bebidas
¿Sabías que, además de los alimentos que provocan mal aliento, hay otros que pueden combatirlo? Para tener un aliento fresco recomendamos beber té verde y consumir o masticar albahaca, menta o perejil, pues contienen clorofila, que neutraliza los olores indeseados. Para acabar con el mal aliento causado por la sequedad bucal come zanahorias o frutas que contengan vitamina C, ya que favorecen la producción de saliva. Y no te olvides de beber bastante agua a lo largo del día, tanto para hidratarte la boca como para arrastrar restos de comida.
Nuestro consejo: ¿Sigues teniendo mal aliento después de cepillarte los dientes y a pesar de una correcta higiene bucal? Entonces, consulta a tu médico. Él determinará la causa concreta y el mejor método para eliminar el mal aliento en tu caso.



































