Exfoliación de la piel: cómo exfoliar tu rostro

La exfoliación es la eliminación de las células cutáneas muertas, o dicho de forma más sencilla, la exfoliación facial es un ritual importante para iluminar y rejuvenecer tu piel. Si no te gusta acudir a salones de belleza, prueba a exfoliar tu piel en casa y conseguirás unos resultados igual de fantásticos. Existen 3 tipos básicos de exfoliantes faciales – mecánicos, químicos y enzimáticos. ¿Cuál de ellos es adecuado para tu tipo de piel y con qué frecuencia debes utilizarlo?

Por qué utilizar un exfoliante facial

  • El exfoliante limpia la piel de forma eficaz, elimina el exceso de sebo cutáneo y previene la obstrucción de los poros y la formación de acné.
  • Elimina las células cutáneas viejas y muertas que se acumulan en la superficie de la piel, evitando así que la piel se descame.
  • Acelera el proceso de regeneración de la piel y la formación de nuevas células, alisa la piel y la ilumina.
  • Permite que la piel respire y facilita la absorción de los sérums faciales, las mascarillas y las cremas para el rostro.
  • Mejora el riego sanguíneo de la piel, estimula la producción de colágeno, rejuvenece la piel y actúa contra la formación de arrugas.

Exfoliante facial enzimático

Si buscas un exfoliante facial suave, apuesta por un exfoliante enzimático. Es el mejor exfoliante para las pieles sensibles y también resulta ideal para las pieles secas. Contiene enzimas naturales de ácidos frutales (por ejemplo, de papaya y piña) que estimulan la exfoliación natural. Las propias enzimas encuentran y absorben las células muertas, además de hidratar y limpiar la piel. Los efectos suelen ser visibles ya desde la primera aplicación.

Efectos del exfoliante enzimático:

  • Alisa las arrugas finas.
  • Mejora la estructura y el tono de la piel.
  • Ayuda a reducir la presencia de cicatrices.
  • Calma los síntomas de la piel seca.
  • Es perfecto también como exfoliante para el acné y las pieles problemáticas.

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Tipo de piel adecuado para el exfoliante enzimático

El exfoliante enzimático suele ser adecuado para todos los tipos de piel, no obstante, guíate siempre por las recomendaciones del fabricante. Sirve de gran ayuda especialmente en caso de enrojecimiento, arañas vasculares, puntos negros, así como para eliminar la piel agrietada. También es el exfoliante más adecuado para la piel madura después de la menopausia.

 

Como aplicar un exfoliante enzimático en el rostro

  1. El exfoliante enzimático debes aplicarlo como máximo 2 veces a la semana (o según se indique en el envase) sobre la piel limpia, desmaquillada y seca.
  2. Echa unas cuantas gotas sobre la palma de una mano, extiéndelo por el rostro con las puntas de los dedos y deja que actúe siguiendo las indicaciones del fabricante.
  3. Después, retira el exfoliante con agua tibia y continúa utilizando el cuidado posterior.

Exfoliante facial químico

La base de un exfoliante químico es eliminar las capas de células viejas. El exfoliante contiene ácidos frutales AHA y BHA, que inician el proceso de rejuvenecimiento y regeneración en profundidad. La exfoliación química que se realiza en casa es más suave que la de un salón de belleza. Los efectos de la exfoliación se dejan ver poco a poco, evitando así que la piel se descame intensamente, se enrojezca o aparezcan pequeñas costras.

Efectos del exfoliante químico:

  • Rejuvenece la piel, reduce las arrugas finas y las manchas de pigmentación.
  • Fomenta la regeneración de la piel.
  • Mejora la textura de la piel y la alisa.
  • Cierra los poros dilatados.
  • Actúa contra el acné y los puntos negros.

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Tipo de piel adecuado para el exfoliante químico

Es el exfoliante adecuado para la piel grasa y para el acné, pero no suele funcionar demasiado bien para las pieles secas y sensibles. Tiene efectos positivos sobre las pequeñas arrugas, la piel flácida, los poros dilatados, la pigmentación y las marcas del acné.

 

Cómo utilizar un exfoliante químico para la piel

El exfoliante químico tienes que aplicarlo siempre siguiendo las indicaciones del fabricante sobre la piel limpia, desmaquillada y seca. Aplica una pequeña cantidad directamente sobre la piel, deja que actúe unos minutos y, a continuación, aclara el rostro. Nunca debes olvidarte de utilizar un cuidado facial de calidad después de un exfoliante químico ni de proteger tu piel del sol.

Exfoliante facial mecánico

Un exfoliante mecánico o scrub facial tiene una textura de crema o gel y contiene pequeñas partículas (por ejemplo de café, azúcar o sal) con las que puedes eliminar mecánicamente las células muertas. El exfoliante facial mecánico resulta ideal no solo para la piel del rostro, sino también para exfoliar el cuello o limar la piel agrietada de los codos o los talones.

Efectos del exfoliante mecánico:

  • Alisa y suaviza.
  • Limpia en profundidad y elimina la suciedad.
  • Prepara la piel a la perfección para aplicar una crema autobronceadora.

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Tipo de piel adecuado para el exfoliante mecánico

Para elegir un exfoliante mecánico, guíate por el tipo de piel recomendado que se indica en el envase. Los exfoliantes mecánicos son muy recomendables para las pieles mixtas, grasas y maduras. Funcionan muy bien para la piel agrietada y descamada y con poros obstruidos. Por el contrario, no son demasiado adecuados para exfoliar las pieles secas. Si tienes la piel sensible, elige únicamente un exfoliante mecánico extrasuave para el rostro con las partículas más finas. También tienes que tener mucho cuidado al utilizar un exfoliante mecánico si tienes acné.

 

Cómo utilizar un exfoliante mecánico para la piel

Utiliza un exfoliante mecánico una o dos veces a la semana. Aplícalo sobre la piel humedecida. Masajea el exfoliante con mucha delicadeza realizando movimientos circulares y evitando la zona sensible del contorno de los ojos. Presta especial atención a la zona T o a las zonas problemáticas. Nunca ejerzas demasiada presión.

Cuidado facial después de la exfoliación

Un exfoliante facial elimina la capa superior de la piel, por lo que es posible que la piel esté más sensible a las influencias externas inmediatamente después de su aplicación. Para que la exfoliación del rostro no tenga efectos secundarios no deseados, no te olvides de cuidar correctamente tu piel después de utilizar un exfoliante:

  • Lávate el rostro con agua más fría.
  • Hidrata la piel con una crema hidratante más nutritiva.
  • Aumenta la ingesta de líquidos.
  • ¡Protégete del sol! Utiliza una crema con SPF 30 o superior.
  • Evita utilizar la sauna o estar en zonas donde haya vapor.
  • Respeta el intervalo de tiempo recomendado entre una exfoliación y la siguiente.