








Descripción GIVENCHY L’Interdit Parfum
Notas de cabeza Las notas de cabeza se perciben en los primeros minutos, inmediatamente después de la aplicación del perfume. Aportan la primera impresión del aroma, habitualmente son muy intensas, pero duran poco. | almendras amargas, flor de naranjo, tuberosa, jazmín |
Notas de corazón Las notas de corazón empiezan a percibirse después de las notas de salida, o sea, las llamadas notas de cabeza. Por lo general, duran 2-3 horas. | mimosa |
Notas de fondo La notas de fondo representan la última y la más duradera fase del perfume. Son las notas que va desprendiendo el perfume antes de desaparecer, normalmente son unas 4 horas, pero pueden durar incluso todo el día. | vetiver, pachuli |
| Tipo de fragancia | florales, amaderadas |
| Concentración de ingredientes aromáticos | perfume |
Más sofisticado, más exclusivo y opulento que nunca
El perfume GIVENCHY L’Interdit revela otras facetas de la icónica fragancia de flores blancas. Gracias a la mimosa y a exclusivos bálsamos, crea una composición inolvidable llena de una armonía sofisticada. Sucumbe a su rica fragancia, que despertará en ti el deseo de explorar todos los placeres prohibidos.
- composición aromática floral y amaderada
- adecuado para los eventos nocturnos y los momentos especiales de día
- para mujeres que quieren ser elegantes y seductoras
Composición de la fragancia:
La fragancia se abre con la esencia suave y cremosa de almendras amargas. Enlaza con un radiante ramo de flores blancas con la embriagadora flor de azahar, el encantador nardo y el sedoso jazmín. La mimosa le aporta a la composición una profundidad aterciopelada. Al final surgen el terroso vetiver y el pachuli, oscuro y amaderado.
Historia de la fragancia:
El frasco del perfume L’Interdit encarna la ostentación con elegancia: una silueta sofisticada que fusiona detalles dorados, un negro profundo y sutiles reflejos de luz. De esta forma, Givenchy lleva este icónico frasco más allá de los límites de la elegancia clásica, convirtiéndolo en un auténtico objeto de deseo. Es más que un perfume: es un reto que no se puede rechazar.


