¿Piensas que como los dientes de leche se van a caer tu hijo será capaz de superarlo sin una higiene bucal correcta? ¡Pues eso es un error! Los padres sois los responsables de velar por el estado de los dientes de vuestros hijos, por eso no debéis subestimar su cuidado. Todo aquello que vuestros hijos aprenden de pequeños les servirá para ahorrarse un buen dinero cuando sean mayores.
Los dientes de leche tienen que aguantar mucho. Muerden, mastican y, además, juegan un papel muy importante en el desarrollo del lenguaje y la buena oclusión. Por no mencionar el hecho de que nadie quiere un bebé con una sonrisa terrorífica de dientes ennegrecidos.
Los primeros dientes de leche que salen son un gran acontecimiento. Por desgracia, suelen precederles noches sin dormir llenas de llantos infantiles (y, con frecuencia, también lágrimas adultas). La salida de los primeros dientes puede ser muy dolorosa. Sin embargo, hoy en día se puede aliviar el dolor provocado por los dientes de leche con distintos
productos. Por ejemplo, con aceites para las encías, geles refrigerantes o mordedores. Un buen truco es meter el mordedor en la nevera o el congelador un par de horas.