¡Presume de una piel suave, luminosa y sin imperfecciones! El maquillaje líquido se aplica con facilidad, se funde perfectamente con la piel y deja un acabado natural.
El maquillaje líquido es apto para todo tipo de pieles, tanto secas como grasas. Si tienes la piel seca, opta por una base hidratante; si es grasa, elige fórmulas sin aceites. Su textura ligera proporciona una cobertura natural y deja la piel suave, perfecta tanto para la oficina como para una cita.
Puedes aplicarlo con brocha, esponja de maquillaje o con los dedos. La brocha permite una aplicación rápida, mientras que la esponja facilita un acabado natural y permite trabajar por capas si buscas mayor cobertura. Al aplicarlo con los dedos, el maquillaje se calienta con la temperatura corporal y se adhiere mejor a la piel. Eso sí, no lo arrastres: difumínalo bien hasta que se integre por completo.
Un maquillaje bien aplicado te hará sentir más segura y radiante. Para que el acabado se mantenga impecable desde la mañana hasta la noche, no olvides aplicar una prebase de maquillaje y matificar la zona T con polvos compactos. Así conseguirás un resultado perfecto durante todo el día.


