¿Alguna vez habías pensado que el aire seco puede irritarte la garganta, agrietarte los labios o congestionarte la nariz? ¡Sigue leyendo para descubrir todo lo que es capaz de hacer un humidificador!
¿Cómo funciona la humedad?
La humedad ambiental indica la cantidad de vapor de agua presente en el aire. El cuerpo humano es bastante sensible a las variaciones de humedad, sobre todo si sufres alergias, asma o eczemas. El nivel de humedad ideal se encuentra en torno al 50 % y el intervalo habitual es de 40-60 %. El aire suele estar más seco en invierno. Cuando se utiliza la calefacción, la humedad ambiental puede descender hasta solo el 20 %, lo que es equiparable a la humedad del desierto.
¿Por qué comprar un humidificador para tu piso, casa u oficina?
- Una humedad ambiental óptima favorece la resistencia y la inmunidad global del organismo.
- Las membranas mucosas secas de las vías respiratorias se irritan con mayor facilidad y son más propensas a infecciones. Por tanto, la sequedad ambiental puede provocar tos seca, rinitis crónica o enfermedades respiratorias frecuentes.
- La sequedad ambiental también puede causar una sensación de cansancio y agotamiento permanente. El aire seco supone un esfuerzo extra para el cuerpo, por eso puedes no sentirte descansado después de dormir muchas horas.
- La sequedad en las membranas mucosas respiratorias puede además provocar ronquidos.
- Las partículas de polvo están suspendidas constantemente en el aire seco, generando electricidad estática.
- La sequedad ambiental hace que la piel del rostro y el cuerpo se reseque. Esto es especialmente importante si tienes eczemas, psoriasis o enfermedades similares en las que es necesario mantener activamente la humedad de la piel.
- El aire seco también puede afectar tu belleza. La piel seca es más propensa a la formación de arrugas y a la pérdida de elasticidad.
- La sequedad tampoco es buena para el resto de tu casa. Los muebles o los cuadros pueden sufrir una degradación prematura. A las mascotas y las plantas de interior tampoco les viene bien.
Ahora ya sabes por qué no conviene tener un ambiente demasiado seco en casa. Pero tampoco es bueno tener un ambiente demasiado húmedo. Si la humedad ambiental supera el 60 %, corres el riesgo de que proliferen los microrganismos y salga moho.
¿Cómo elegir el mejor humidificador?
¿Cuáles son las características que deberías tener en cuenta?
- Higrostato: un higrostato es un regulador automático de la humedad. En otras palabras, el propio humidificador controla la humedad ambiental y se enciende o apaga automáticamente para mantener siempre el nivel ideal.
- Control de la humedad: elige un aparato con varios niveles de humidificación para poder seleccionar el modo ideal para tu casa.
- Tratamiento antimicrobiano: los microrganismos pueden proliferar fácilmente en el agua estancada, y seguro que no quieres que después se liberen al aire. Si no te apetece tener que limpiar minuciosa y regularmente el depósito de agua, elige un modelo que disponga de filtros especiales u otros tratamientos. O utiliza plata ionizante para el agua, que está disponible en forma de barras o cubitos.
¿Y el diseño?
- Depósito lo suficientemente grande: un depósito pequeño solo es suficiente para un corto periodo de funcionamiento. Si deseas utilizar el humidificador de aire durante intervalos prolongados, por ejemplo, durante toda la noche, el depósito debe ser lo suficientemente grande.
- Tamaño de la estancia: normalmente, el fabricante del humidificador indica el tamaño adecuado de la estancia en m3. Por ejemplo, es probable que un humidificador a pilas de tamaño compacto tenga una potencia baja y no humidifique la estancia con eficacia. En cambio, un humidificador más potente vale también para una habitación pequeña.
- Ruedas y asas: si vas a transportar el humidificador de aire de una estancia a otra, elige uno que se pueda mover con facilidad. Por ejemplo, uno que tenga ruedas o prácticas asas.
¿Cómo elegir un humidificador para bebé?
- Los humidificadores para bebés tienen un diseño divertido que cautivará a los niños.
- Limpia el aparato regularmente o compra un modelo con tratamiento antibacteriano.
- No te olvides de comprobar que el humidificador para bebés o niños tenga un funcionamiento silencioso para que tu pequeño pueda dormir tranquilo.
Tipos de humidificadores
Humidificador ultrasónico
El humidificador ultrasónico divide el agua en gotitas microscópicas utilizando ondas de alta frecuencia. Después, las gotas se expulsan en forma de vapor. Este es el tipo más común en la actualidad.
Ventajas
- Bajo consumo de energía.
- Funcionamiento silencioso.
- Adecuado para hogares con niños y mascotas.
Desventajas
- Si el agua está contaminada, liberará bacterias y microorganismos al aire. Por tanto, es necesario limpiar regularmente el depósito de agua. Lo ideal es utilizar agua hervida o filtrada para su funcionamiento.
Humidificador de vapor
En su interior, convierte el agua en vapor y lo libera al ambiente.
Ventajas
- Los humidificadores de vapor hierven el agua por sí mismos, por lo que el vapor es limpio y sin bacterias.
Desventajas
- Un mayor consumo de energía.
- Hay agua caliente en su interior. Por tanto, este tipo no es adecuado para hogares con niños pequeños o mascotas inquietas ya que, si el humidificador se vuelca, hay riesgo de quemaduras.
Humidificador de vapor frío
Está equipado con filtros o discos que dispersan el agua en el aire. A diferencia de otros tipos de humidificadores, no forman un vapor visible, sino que expulsan el agua ya disipada en el aire.
Ventajas
- Este es el método de humidificación más «natural».
- No hay riesgo de una humidificación excesiva, pues el humidificador de vapor frío libera solo la cantidad de agua que el aire puede contener.
- Puede retener algunos alérgenos y partículas de polvo, pero no al nivel de un purificador de aire.
- Es adecuado para niños y mascotas.
Desventajas
- El agua favorece la proliferación de bacterias. Por lo tanto, es necesario limpiar el aparato regularmente y de forma minuciosa o elegir un modelo con tratamiento antibacteriano.
- Puede ser más ruidoso, por lo que no es adecuado para el dormitorio.
Funciones adicionales
Además de elevar la humedad ambiental, también te ofrecen otras funciones prácticas para mejorar tu calidad de vida.
Combinación de purificador y humidificador 2 en 1
Un purificador de aire con humidificador (o humidificador con purificador de aire) humidifica y purifica el aire al mismo tiempo, eliminando las bacterias, los virus e incluso los malos olores. La mayoría de estos modelos tienen un filtro de carbono o uno HEPA.
Humidificador con ionizador
El ionizador genera iones negativos que destruyen los microorganismos y también reducen las partículas de polvo en suspensión. Por efecto del ionizador, el polvo se recoge y se asienta. Después basta con limpiarlo fácilmente.
Difusor de aromas y humidificador
Si el modelo ha sido diseñado para ello, se puede añadir un aceite aromático esencial en el compartimento especial. Los humidificadores con difusor de aromas no solo aportan humedad a la estancia, sino que también le dan un aroma maravilloso.
¿Cómo utilizar correctamente un humidificador?
- Coloca siempre el humidificador en el suelo, preferiblemente en el centro de la estancia, de forma que el vapor no caiga directamente sobre la pared o los muebles.
- No ventiles la estancia mientras el humidificador esté en funcionamiento y cierra las puertas para que resulte eficaz.
- Si tu modelo no está equipado con un higrostato, puedes adquirir un higrómetro sencillo por separado y controlar si la humedad está dentro de los valores correctos.
¿Ya has decidido qué modelo vas a elegir? ¿Prefieres un humidificador con difusor de aromas o te convence más un humidificador con purificador 2 en 1? ¡Elígelo hoy en Notino!